La paz interna es una experiencia, no algo que tu “sabes”

La paz interna es una experiencia, no algo que tu “sabes”

Serenidad, bien estar, sentirte bien siendo tu, sentirte bien en tu piel, no tener que dudar de tus elecciones, confiar que harás lo que es correcto, son algunas de las cosas que hemos encontrado que la gente mas añora.

Las personas dicen que quieren paz interna, pero tienen miedo de lo que tendrían que cambiar en si mismos amenazaría lo que consideran como verdadero. Así que aunque ellos dicen que quieren paz interna, tienen miedo de relajarse en el momento y descubrir lo que es posible.

La vida es un desenvolvimiento. Se continua expresando a si misma en cada momento de manera diferente a como uno lo espera. Es el deseo de seguridad mantiene a las personas atrancadas en el dolor porque tienen miedo que si abandonan lo que conocen no sabrán quienes son. Y hay ciertas creencias que mantenemos tan sagradas, que el dejar de creer en estas cuestionaría los sostenes de nuestras vidas. Así que nos conformamos con vivir confortablemente incómodos estando en un continuo malestar perpetuo en vez de encarar lo desconocido.

Hace tiempo fuimos al instituto PEAR de la Universidad de Princeton, en donde estudian cosas como las impresiones que pueden ser creadas a distancia y el efecto de la mente en las maquinas que generan datos al azar. Tuvimos una discusión con uno de los científicos del instituto. Ella nos dijo que cuando los niños de las escuelas primarias van de visita a los laboratorios, el personal tiene una serie de preguntas para los niños. Primero les preguntan, “¿Quien quiere ser un científico?” Luego los niños con entusiasmo dicen ” Yo.. ¡Yo quiero!” Entonces alguien del equipo les pregunta “¿Cuál es la cosa mas importante que necesitas para poder ser un científico?”

Esta pregunta es siempre la mas difícil para los niños y muy seguido comienzan diciendo “Necesitas ser inteligente”, o “Necesitas ir a la escuela y aprender”. La verdadera respuesta es una que muy raramente ellos adivinan. Es algo que la mayoría de los adultos no se atreven a contestar, como si la respuesta los hiciera sentirse estúpidos. En ultima instancia, la respuesta es: Debes estar dispuesto a decir, “No lo se.” Para poder descubrir lo que es posible, debes dejar ir lo que sabes y de esa forma descubrir la verdad de lo acerca de lo que es.

En los últimos años hemos grabado mini-sesiones podcasts, en donde la persona nos pregunta algo y nosotros le respondemos a el o a ella. Generalmente estos videos son editados y salen al público algunos meses después de que han sido grabados. Es realmente divertido sentarnos frente a la computadora y verlos. Frecuentemente escuchamos la pregunta de la persona y pensamos “Me pregunto ¿que es lo que vamos a decir? (“pensamos” refiriéndonos a nosotros dos.) Como suficiente tiempo ha pasado, no recordamos los detalles de la interacción y la sesión es otra vez nueva para nosotros. Algunas veces nosotros mismos escuchamos algo nuevo en lo que nosotros habíamos dicho. Vemos los videos con una disposición a escuchar, no a adelantarnos o tratando de ser inteligentes o “sabelotodos” en nuestras mentes. Cuando estas presente en tu vida, las cosas que ya “sabes” se pueden presentar como información completamente nueva. En vez de el pensamiento, “Ya lo se”, como un descubrimiento de lo que es en ese momento.

Hay algo acerca de la inocencia que existe en el no saber. Si uno esta dispuesto a no saber, y tu estas dispuesto a ser visto por otras mentes pequeñas como “menos” por que no sabes, ahí existe una posibilidad de descubrir algo nuevo. Pero cuando tu piensas que ya sabes de lo que se esta hablando, dejas de escuchar. Tu mente es un sistema cerrado. Cuando “sabes” no puedes ver en realidad. Cuando “sabes” tu conocimiento te antecede y actúa como una cortina en donde no puedes tener la experiencia de estar donde estas. Vives en vez, en una plantilla de eventos, creencias y conocimientos pasados.

Recientemente, cuando estábamos dando un curso en Costa Rica, nos dimos cuenta como nuestro medio ambiente cambia de momento a momento. Nosotros damos nuestros cursos, en el bonito Hotel Sueño Azul, en el bosque tropical a la orilla del Parque Nacional Braulio Carrillo. Cuando estamos ahí, los participantes de nuestro curso ocupan la mayoría de los cursos y es frecuentemente el lugar es silencioso y recluso. Los caminos abiertos están cubiertos con un techo para proteger a los visitantes de los elementos para que este fresco cuando hace sol o seco cuando llueve.

Cada día cuando estamos ahí, caminamos a la sala del curso de ida y de regreso y entre nuestro cuarto y el patio al aire libre donde las comidas son servidas. Los caminos también te llevan al estudio de yoga y al spa y estos tienen en sus costados plantas tropicales, arboles grandes y vegetación. Mientras la luz cambia y el día va progresando, y mientras las personas están mas presentes y menos impulsadas a llegar a algún lugar, así de repente, plantas grandes “aparecen” como acto de magia. Un día, uno puede ver una brillante heliconia, sus flores brillando con su rocío, o un pequeño iridiscente colibrí verde en lo alto de una planta espinosa, mientras el vigila su territorio. Y luego, te puedes encontrar con un árbol, grande y anciano, que ha estado ahí por una centena de años, anfitrión de orquídeas y otras plantas colgantes con viñas bajando hacia el tronco, un ecosistema en si mismo. No había estado ahí antes. Es de repente, en ese instante preciso algo nuevo. El juego de la luz, un cambio de mirada, un momento de estar ahí presente y entonces un nuevo mundo, jamás antes visto o explorado, nace.

Hay una gran diferencia entre saberlo todo y estar presente para experimentar tu vida. Mientras inviertes en ti mismo en Estar Aquí, la vida y tus sentidos se hacen más ricos y tienes la capacidad de experimentar cosas de nuevo y ver cosas que nunca habías visto antes. Mientras sigas invirtiendo en el momento de ahora, la serenidad, el sentirte bien, estar bien contigo, sentirte bien en tu propia piel, no tener que dudar de tus decisiones y confiar en que estas haciendo lo correcto, se volverán algo tan natural como respirar. Y estarás ahí presente, pera experimentar todo lo que la vida tiene que ofrecerte a lo largo del camino.

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